Pan para hoy … (el futuro del sustento)

“Hace dos semanas lei un articulo que anunciaba la inversion del gobierno Británico en cinco proyectos relacionados con la gerencia de lo que se denomina Seguridad de Sustento Global (Global Food Security). Desde la reducción de riesgos relacionados con el acceso a agua, a la predicción del impacto que un incremento en la demanda va a imponer el la industria porcina, los estudios exploran estrategias sostenibles con las que reforzar los sistemas existentes para enfrentarse a los cambios climáticos y demográficos.

En 1998, cuando llegue al Reino Unido de Donosti, una visita al supermercado no bastaba para encontrar ingredientes frescos con los que cocinar las recetas mas simples. Tanto los precios como la variedad no daba mucho de sí y termine por aceptar que tendría que hacer la compra semanal, casi exclusivamente, en el mercado de frutas y verduras.

Los años han pasado y bajo la misma influencia del influjo migratorio Europeo que ha causado la decision del voto Brexit, los supermercados comenzaron a vender ingredientes frescos a precios accesibles.

Atrás quedaros los días en que una tenia que viajar a China Town para comprar berza, el perejil se vendía seco en frasquitos, el aceite de oliva en la farmacia o el color de los pimientos era exclusivamente rojo. Y menos mal que así fue porque esto no solo cambio la manera en la que los isleños cocinan, sino que los hizo mas exigentes a la hora de ir a un restaurante y eso, a su vez, hizo que la calidad de los restaurantes aumentase.

Hoy en día, en Londres, se come muy bien. Sin ir mas lejos, puedes desayunar indio (Dishoom), comer a la Europea (Corner Room) o en estilo Turco (Mangal), tomar un cafe solo riquísimo (Allpress Espresso o The Attendant), merendar tarta con vino espumoso ingles (Fortnum and Masons), cenar a la Spanish (Pizarro) o a la vasca (Ametsa) y tomar un Whiskey (Milroys of Soho), un helado Italiano (Geluppo) o un coctel (Freud).

Desafortunadamente, como suele pasar, una mejora en la oferta creó distanciamiento e hizo que personajes extremos emergiesen de la subcultura culinaria:

Por un lado el foodie,

cuya búsqueda de la perfección (generalmente basada en las criticas online) a menudo oscurece el momento presente. Quizá sea porque soy de Donosti y estoy casada con un Japonés, pero este personaje, en su estado puro de “critico aficionado” me llama mucho la atención ; especialmente por que parece haber olvidado los principios básicos de compartir una mesa.

Su red de influencia es extensa y, a menudo, ensombrece la labor de quienes ponen tanto esfuerzo en las cocinas. (En otro momento, hablare de hasta que punto da forma al desarrollo urbano de nuestras ciudades ya que no pienso que la mayoría aprecie esto.)

Por otro los dieta-extremistas,

quienes consideran con tanta dedicación el valor energético (no así el impacto socio económico en el lugar de origen) de cada ingrediente que forma parte de su dieta, que han convertido la experiencia culinaria en un quasi experimento científico…. Fascinante como pudiera parecer a primera vista, lo cierto es que (en mi opinion) la vida se acorta cuando cada decision en la tienda o el supermercado requiere leer las instrucciones de la bolsa, generalmente de plástico, que contiene los vegetales.

Esta segunda subcultura tiene un ángulo de ataque centrado en la inseguridad que, tras años de marketing pro-inseguridad, se ha percolado en lo mas hondo de nuestro sistema.

Ninguno de estos grupos es mayoritario, sin embargo su poder de influencia es asombroso e ilustran de manera clara lo que aquí se denomina “problemas del primer mundo” (First World Problems). Algo tan sencillo como comer, se ha convertido en otra manera con la que demostrar nuestro estatus. (Ikea recientemente resumía de manera brillante la magnitud del problema, LINK )

En contraste dramático, la semana pasada se abría un nuevo capitulo en el pulso entre la India y Monsanto por lo que activistas vienen denominando como “semillas del suicidio” . El viernes, se anunciaba la creación de un conglomerado corporativo (de intereses extranjeros) con la intención de proteger la propiedad intelectual de las corporaciones, en relación a las semillas transigencias, evitando así compartir su tecnología con empresas locales de semillas, como el gobierno local ha propuesto. (La resolución de este conflicto sentara precedente para las economías emergentes y sin duda, sus efectos se sentirán también en Europa)

Visto desde fuera, si bien es cierto que el mundo ha progresado en muchos aspectos, parecemos haber olvidado lo esencial; vivir el presente respetando el futuro. Sin lamentaciones, sin aspiraciones imposibles o envidias, con respeto y admiración por otros.

Así pues, me gustaría proponer desde este humilde post que recordemos lo importante y consideremos , a nivel individual y colectivo, dejar la nebulosa en la que vivimos y buscar pequeñas estrategias con las que preservar el futuro de las siguientes generaciones.

(Para científicos interesados en desarrollar proyectos en la materia de Seguridad de Sustento Global, la organización Global Food Security del Reino Unido ha abierto la segunda convocatoria de ideas titulada “GFS robustez de la red alimentaria del Reino Unido en un contexto global” LINK )”

Article originally published in my Womenalia blog “Fronteras Invisibles” on the 30th of August 2016

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